¿Qué es la brecha digital?:
La brecha digital se refiere a la diferencia en el acceso y conocimientos de uso de las nuevas tecnologías. Se suele determinar en base a diferentes criterios, por ejemplo económicos, geográficos, de género, edad o entre diferentes grupos sociales. Generalmente se suele distinguir entre primera y segunda brecha digital. La primera brecha digital hace referencia a la diferencia en el acceso a las nuevas tecnologías. Por su parte, la segunda brecha digital está relacionada con las habilidades de comprensión y uso de estas tecnologías por parte de la población que tiene acceso a ellas. Con el avance de la sociedad de la información parece que las brechas digitales se han ido reduciendo, sin embargo siguen siendo palpables. Incluso, en algunos casos se han acentuado, como en el caso de la brecha digital por sexo o por razones económicas.
Causas y factores que la provocan:
Las causas que provocan la brecha digital se pueden englobar en base a diferentes criterios. Por una parte, están las desigualdades económicas entre diferentes países o regiones. El alto coste de la adopción de las TIC hace muy complicado que éstas se puedan usar en los países menos desarrollados, donde las principales preocupaciones se centran en la supervivencia diaria. En este caso, se hablaría de brecha digital económica.
Por otro lado, está la brecha digital geográfica. Hay zonas que, por su ubicación, tienen más difícil acceder a las infraestructuras necesarias para tener unos adecuados servicios de TIC. Por poner un ejemplo, está la diferencia entre las áreas urbanas y rurales. Todavía existen zonas rurales sin cobertura para internet, o donde el acceso a las tecnologías de la información es muy limitado. Por contra, en las zonas urbanas hay muchas más posibilidades de acceder a ellas desde el hogar, en las escuelas, parques, bibliotecas y zonas WiFi.
Otro de los factores que han incidido en la brecha digital es la desigualdad laboral entre hombres y mujeres. El retraso en la incorporación de las mujeres al ámbito laboral también ha incidido en una diferencia en la compresión y uso de las nuevas tecnologías entre géneros. En este caso, la brecha se ha ido reduciendo poco a poco, pero existe tanto en las sociedades desarrolladas como en vías de desarrollo. Es lo que se denomina brecha digital de género. Esto incide en una serie de desigualdades de género que, como te explicamos en nuestra guía sobre el Plan de Igualdad en empresas, se deben erradicar.
Por último, está la brecha digital a causa de la edad. Es evidente que las personas más jóvenes y que han nacido en la era de las nuevas tecnologías, están más acostumbradas a utilizarlas y a considerarlas como parte de su día a día. Sin embargo, las personas de edad más avanzada tienen muchas más dificultades a la hora de manejar aparatos o equipos que no han existido durante gran parte de su vida. Incluso hay muchos casos en los que la población de mayor edad directamente evita estas tecnologías por voluntad propia.
Tipos de brecha digital: La brecha digital puede clasificarse en tres tipos diferentes, que pueden darse por separado o de forma conjunta.
Brecha de acceso:
La brecha de acceso tiene que ver con las posibilidades de acceso a las TIC que tienen las personas. Las causas detrás de la brecha de acceso están relacionadas con las diferencias socioeconómicas tanto entre individuos como entre países, puesto que para unos como para otros, digitalizarse exige invertir dinero, en ocasiones grandes cantidades (especialmente en países más pobres o menos desarrollados).
Crear infraestructuras que lleven las TIC a todos los rincones de un país y las ponga al alcance de sus ciudadanos, es una inversión costosa, que se agravada en aquellas zonas menos desarrolladas.
Pero tampoco nos hace falta irnos a país en desarrollo para encontrarnos esta brecha de acceso, puesto que en zonas rurales o aisladas también supone un problema, como ejemplo, la fibra óptica (muy presenta ya en nuestras ciudades) no llega a todos los rincones de la geografía española, en los que existen zonas completamente desconectadas de la Red.
Brecha de uso:
La brecha de uso está relacionada con la falta de competencias y habilidades para poder manejar las TIC. En este caso puede ocurrir que el acceso sea fácil, pero hay personas que carecen de las capacidades necesarias para emplearlas debidamente. Si bien, resulta habitual que la brecha de acceso y la brecha de uso estén relacionadas, cuantas más dificultades hay para acceder a una tecnología, menos conocimientos y competencias se tienen sobre su uso.
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) nos dice que hay 40 países en los que más de la mitad de su población no sabe cómo se adjunta un archivo a un correo electrónico.
Brecha de calidad de uso:
Ahora, puede ocurrir que las personas tengan acceso y competencias para usar las TIC y navegar por Internet y usar sus diferentes funciones, pero que, sin embargo, carezcan de los conocimientos para hacer un buen eso de estas herramientas y sacar así un mayor provecho de la información y servicios que encontramos en Internet.
A esto se le denomina brecha de calidad de uso y podemos verlo, por ejemplo, cuando las personas no saben cómo acceder a información de calidad o cómo acotar sus búsquedas en un motor de búsqueda.

